A fines de otoño, la orilla de Laguna Sofía arde en colores mientras el agua se queda oscura y profunda.
Visto desde arriba, el bosque de ñirres se vuelve un mosaico: naranjas encendidos, rojos, amarillos, salpicado de troncos blancos de árboles muertos que el viento dejó parados.
La línea entre la tierra y el agua es nítida, casi dibujada. Arriba el color, abajo el verde oscuro y silencioso de la laguna.
El otoño austral es breve. Hay que estar ahí cuando ocurre.
Abril de 2024 · Laguna Sofía · Puerto Natales
A fines de otoño, la orilla de Laguna Sofía arde en colores mientras el agua se queda oscura y profunda.
Visto desde arriba, el bosque de ñirres se vuelve un mosaico: naranjas encendidos, rojos, amarillos, salpicado de troncos blancos de árboles muertos que el viento dejó parados.
La línea entre la tierra y el agua es nítida, casi dibujada. Arriba el color, abajo el verde oscuro y silencioso de la laguna.
El otoño austral es breve. Hay que estar ahí cuando ocurre.
Abril de 2024 · Laguna Sofía · Puerto Natales